BIM: hacia una industria de la construcción más eficiente y sostenible

El desarrollo de proyectos de ingeniería y arquitectura en BIM implica la preconstrucción virtual de los edificios antes de su puesta en obra y la gestión eficiente de los mismos a lo largo de todo su ciclo de vida.

 
¿Cuáles son las bases de esta metodología?

Todo el trabajo en BIM se basa en el desarrollo de un modelo geométrico del edificio en un entorno virtual. Cada uno de los elementos que componen esta maqueta digital, además de ser un componente con propiedades geométricas tridimensionales, tiene asociados una serie de parámetros de información que lo definen aportando propiedades como el coste, el plazo de ejecución, la resistencia térmica o acústica o su durabilidad.
Los “modelos digitales de información” que se generan gracias al empleo de la metodología BIM permiten a los profesionales de la construcción gestionar de manera colaborativa los proyectos técnicos reduciendo así al mínimo incertidumbres, interferencias entre disciplinas (arquitectura, estructura e instalaciones) y facilitando el control económico y de plazos de los proyectos.
Esta maqueta virtual del edificio es un “ente vivo”. No solo se limita a la fase de proyecto, sino que recoge las posibles modificaciones llevadas a cabo durante todo el ciclo de vida del activo, generando un modelo fiel a la realidad construida. No es difícil imaginar la ventaja que esto supondrá especialmente de cara a las operaciones de mantenimiento de los activos construidos.

                Fuente: Talat

 

¿Por qué una correcta definición geométrica del proyecto técnico mejora su eficiencia?

Un proyecto técnico define multitud de elementos constructivos interrelacionados entre sí. A menudo ocurre que algunos de estos elementos no quedan correctamente concretados en la documentación técnica, dejando su definición y coordinación para la propia ejecución de obra.

Esta práctica habitual es origen de interferencias que únicamente son detectadas durante la puesta en obra, cuando el margen de maniobra de los profesionales y técnicos de la construcción es menor y el coste de cualquier cambio se incrementa notablemente.  La falta de coordinación de los proyectos es la causa más común de retrasos en la ejecución y la demora en los plazos de entrega.

El flujo de trabajo basado en BIM, al exigir una temprana definición constructiva del proyecto, desplaza el grueso de estas operaciones a la fase de diseño. Su materialización se realiza por tanto en el entorno virtual del modelo BIM desarrollado en la oficina técnica, circunstancias que facilitan y amplían la capacidad de realizar ajustes y modificaciones cuyo coste resulta, a la larga, mucho menor.

                Gráfico creado por: Patrick MacLeamy, AIA/HOK

¿Qué aporta al proyecto la colaboración temprana entre profesionales?

Con la actual evolución tecnológica, los proyectos de arquitectura e ingeniería entrañan cada día mayor complejidad e implican a más profesionales de diferentes ramas de la construcción.

Por tanto, si importante para la adecuada gestión de los proyectos es la correcta definición geométrica, no menos vital es la posibilidad que ofrece BIM a los diferentes técnicos de desarrollar su porción del proyecto en un entorno colaborativo, en el cual interactúan desde fases tempranas de proyecto, asegurando la viabilidad de su disciplina en convivencia con las del resto de profesionales implicados en el proyecto.

Este modo de trabajar asegura la correcta coordinación entre las diferentes áreas y disciplinas del proyecto, así como entre los distintos equipos de trabajo, que desde el comienzo del desarrollo del proyecto técnico se encontrarán coordinados al trabajar sobre el mismo modelo virtual del edificio, evitando conflictos, errores u omisiones, situaciones tristemente comunes en los proyectos realizados en CAD.

                Fuente: Autodesk

¿Por qué, como cliente, debería solicitar el desarrollo de mis proyectos en BIM?

Como punto de partida, un proyecto desarrollado en BIM proporciona al cliente un conocimiento preciso, exhaustivo y detallado de lo que va a construir y adquirir. Gracias al modelo virtual del edificio, se acaban las sorpresas a la hora de recibir las obras terminadas.

Por otro lado, con BIM se garantiza el rigor geométrico y correcta definición constructiva de los proyectos. Evitamos así conflictos y modificaciones innecesarias que encarecen nuestros proyectos y retrasan sus plazos de entrega. Del mismo modo, que la realidad construida sea fiel al modelo virtual y viceversa facilitará en gran medida el mantenimiento de nuestros activos, ubicando de manera precisa cada una de los elementos e instalaciones que lo componen.

La posibilidad de controlar los plazos de construcción de cada uno de los elementos que componen el proyecto y el coste asociado a su puesta en obra posibilita llevar a cabo un estricto control económico del proyecto y el estudio previo del impacto de las modificaciones propuestas.

Rafael F. Marín Mangas
Arquitecto | BIM Manager en Talat

En TALAT ya estamos capacitados para ofrecer nuestros servicios de ingeniería y Project Management en esta Innovadora metodología de desarrollo de proyectos.
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Tomeu Umbert

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