La simulación energética, clave en el proceso de diseño de edificios sostenibles

La construcción sostenible (también denominada ecológica) puede definirse como aquella que consigue crear lugares que sean ambientalmente responsables, saludables, justos, equitativos y rentables.

 

Para lograr construir de manera sostenible es necesario aplicar una mirada holística a los entornos naturales, humanos y económicos y encontrar soluciones que favorezcan la calidad de vida de todos en su conjunto y sean respetuosas con el medio ambiente que los rodea. Los edificios construidos bajo el paradigma tradicional han generado, y todavía generan, un gran impacto en el medio ambiente durante todo su ciclo de vida, desde el nacimiento hasta la muerte. Este término, que en inglés se conoce como cradle to grave (de la cuna a la tumba) es tremendamente importante, ya que permite tener una visión clara sobre los diferentes impactos que se generan desde la fabricación de los materiales que se utilizarán en la construcción del edificio, pasando por la energía utilizada durante el período de ocupación y finalizando por los residuos que se generan en la fase de reforma o derribo del edificio en cuestión.

Durante las tres fases principales de un edificio (construcción, ocupación y desmantelamiento) se generan una cantidad ingente de impactos medio ambientales, sobre los territorios, sobre el clima, sobre los ecosistemas naturales, sobre la flora, sobre la fauna y sobre las sociedades humanas.

La construcción sostenible tiene por objetivo minimizar dichos impactos dotando a los edificios de soluciones de arquitectura bioclimática, sistemas eficientes y materiales respetuosos con el medio ambiente que, además, no contengan elementos tóxicos que puedan afectar a la salud de los futuros ocupantes.

Como ya se ha indicado, el consumo energético de los edificios es una fuente de impacto sobre el medio ambiente, ya que, actualmente la mayor parte de dicha energía proviene de fuentes basadas en combustibles fósiles y, por tanto, emisoras de gases de efecto invernadero. La transición a las energías renovables ya está en camino; no obstante, es imprescindible reducir la demanda energética de los edificios, ya que, la era de la energía barata y abundante hace tiempo que ha dejado de existir.

La modelización y simulación energética de los edificios es la clave para optimizar el diseño y detectar soluciones que hagan posible minimizar el consumo energético durante la fase de ocupación.

En certificaciones internacionales de construcción sostenible, como por ejemplo la certificación LEED – Leadership in Energy and Environmental Design -, la optimización energética tiene una gran repercusión en la puntuación final ya que puede representar hasta 20 puntos sobre 110 posibles. 

Y la justificación de este crédito debe hacerse a partir de la creación de un modelo energético del edificio y una posterior simulación anual que tenga en cuenta todos los parámetros que influyan en el comportamiento energético de dicho edificio.

En TALAT somos expertos en simulaciones energéticas de edificios y utilizamos software especializado como DesignBuilder.

Toda simulación energética de alto nivel debe iniciarse con una fase de exploración que permita realizar un modelo esquemático de los flujos energéticos presentes en la fase de ocupación del edificio. Una vez que se obtenga el modelo arquitectónico se realiza una simulación anual en la que se evalúan, en colaboración con el arquitecto, todos los parámetros que puedan tener una influencia clara en la futura demanda energética del edificio: la orientación, la geometría, el diseño de la envolvente, las aberturas, los aislamientos, el sombreado de ventanas… Se trata de un proceso iterativo y colaborativo con el que se pretende llegar a una solución óptima.  

Una vez que el edificio ha sido diseñado aplicando las mejores prácticas en arquitectura bioclimática, es el momento de dar paso al diseño de las instalaciones de climatización del edificio.

La eficiencia y la producción energética a partir de fuentes renovables, energía solar, geotermia y biomasa son esenciales para conseguir un edificio con un comportamiento energético ejemplar.

Una vez dimensionados los sistemas se introducen en el modelo creado y se vuelve a llevar a cabo una simulación anual para calcular el previsible consumo de energía primaria del edificio. En esta fase, es posible optimizar los rendimientos y el dimensionado de los equipos de producción energética, lo que permite abaratar costes de inversión y de explotación durante la fase de ocupación del edificio. En conclusión, la simulación energética es el pilar básico para conseguir diseñar edificios más respetuosos con el medio ambiente y, a la vez, minimizar las facturas energéticas y aumentar el valor del inmueble. 

Fuente: Talat

Marc Niell Galmés
Ingeniero Industrial en Talat

 

En TALAT estamos encantados de asesorarle en todas las cuestiones relacionadas con la construcción sostenible y, más concretamente, en la optimización energética de los edificios. Nuestra experiencia y knowhow en la materia seguro que no le decepcionarán. 
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