Reciclaje, el último paso en una economía circular

Según fuentes de Eurostat (2016) en nuestro país se reciclaron un 70,3% de los residuos de envases, eso supone aproximadamente que 7 de cada 10 envases se reciclan.  En esta categoría se engloban los envases de plástico, latas y “briks”, así como papel/cartón y vidrio.

¿En que lugar se encuentra España en el marco Europeo?

En comparación con los 28 países de la Unión Europea, España se posiciona como el sexto país de la UE donde más envases se reciclan, por debajo de países como Bélgica, Dinamarca y Holanda.
Aunque estos valores comentados anteriormente son positivos, se tiene que saber que en estas cifras no se incluyen los residuos de tipo orgánico, textiles, madera, envases comerciales… y es por esta razón que, si hacemos un cómputo general de todos los residuos, España no se encuentra en tan buena posición.

Las estadísticas del Eurostat nos desvelan que en nuestro país solo se reciclan el 29,7% de todo lo generamos, valor muy por debajo de las exigencias de la UE para el 2025 (mínimo 50%).
En este punto cabe destacar que el reciclaje es una de los pilares de la llamada economía circular, potenciada por la reutilización de materias primas. En cambio el modelo económico lineal actual se basa en la extracción de recursos.
Una economía donde los residuos y subproductos entran de nuevo en el ciclo de producción como materias primas secundarias, por tanto, el residuo se convierte en recurso.

 


Tal como se especifica en el borrador de la estrategia Española de economía circular:

“Advertida la insostenibilidad del actual modelo lineal que se ha impuesto como el patrón de desarrollo económico dominante, es necesario avanzar en la implementación de un modelo de desarrollo y crecimiento que permita optimizar la utilización de los recursos, materias y productos disponibles”

Según previsiones de Naciones Unidas: con las cifras de población estimadas para 2050, harían falta casi 3 planetas Tierra para proporcionar los recursos naturales necesarios para mantener los modos de vida actuales. Esta reveladora cifra, hace más que necesaria la adopción de conceptos de producción novedosos y consumos sostenibles.
Por todos estos argumentos, debemos ser conscientes que España parece que está lejos de conseguir los objetivos que ha marcado la Comisión Europea para el 2020, pero, según lo que establece el plan de acción para el 2018-2020, nuestro país se ha comprometido en impulsar acciones para la transición hacia una economía circular.  

En TALAT, desde nuestra experiencia, podemos avanzar que en nuestro sector vemos una reducción en recursos naturales, aplicando sistemas de producción renovables y de cada vez más eficientes. Siempre apostamos por el diseño de sistemas de regeneración de aguas grises, instalaciones de cogeneración, geotermia…  Así ayudando a impulsar la economía circular.

Fuentes: Eurostat, Naciones Unidas, Estrategia Española de Economía Circular (Ministerio para la transición ecológica).