TALAT

instalaciones domoticas

El concepto de «smart building» o edificio inteligente, está inevitablemente vinculado al desarrollo de nuevas tecnologías, a objetivos de sostenibilidad y a una conexión online permanente. Para mantener esos elementos unidos y aprovechados, las instalaciones domóticas han demostrado ser las mejores protagonistas en cualquier proyecto de construcción en el que se persigan estos criterios.

Al mismo tiempo, las instalaciones domóticas han aprovechado el desarrollo tecnológico que se mantiene en auge para sacar el máximo rendimiento al edificio inteligente, algo que consigue sobre todo en relación a los siguientes factores: eficiencia energética, ahorro de consumo, mayor seguridad y compatibilidad con otros sistemas avanzados de control.

La eficiencia energética de las instalaciones domóticas

Uno de los avances más importantes que hemos conseguido con las instalaciones domóticas es la mejora en eficiencia energética que puede aprovecharse en un edificio inteligente.

El primer aspecto sobre el que trabaja la domótica para lograr este objetivo es el de la iluminación. El control de las luminarias de un edificio basado en sistemas como DALi (que utilizamos en Talat) permite incluir sensores que nos ofrecen una regulación constante y personalizada de todos los espacios.

La configuración de este sistema de luminaria nos facilita iluminar cada sector asociado hasta alcanzar el límite marcado y aprovechar todo lo posible la luz natural, reduciendo así el gasto energético y la dependencia de la luz artificial.

Además, la relación entre sensores y domótica abre la puerta a infinidad de opciones de control del edificio inteligente que optimizan su eficiencia energética.

Los valores de climatización son los más beneficiados en este sentido y también representan un aporte muy positivo a nivel de eficiencia, dado que el control de temperatura es tradicionalmente uno de los factores de consumo energético más importantes en cualquier construcción.

Las instalaciones domóticas que cuentan con estos sensores permiten regular la temperatura de cada espacio del edificio en función de los valores climáticos, para garantizar siempre el mayor confort posible pero sin desperdiciar energía en ningún momento.

Esto es extrapolable a prácticamente cualquier recurso energético que requiera el edificio, por ejemplo, también afecta al suministro de agua corriente sanitaria, sobre todo en instalaciones como hoteles, hospitales y construcciones similares.

Hay que tener en cuenta también que la eficiencia energética siempre está relacionada con la sostenibilidad y un smart building tiene como objetivo reducir su impacto en la huella de carbono al mínimo, limitar todo lo posible sus emisiones contaminantes y preservar al máximo su inmediato entorno.

Es por ello que un edificio que cuente con instalaciones domóticas es potencialmente más sostenible y, por tanto, ofrece a sus residentes un espacio respetuoso con el medioambiente, un factor de máxima prioridad en nuestra sociedad.

El ahorro en costes potencial de los edificios inteligentes

El hecho de que las instalaciones domóticas permitan un ahorro económico a los residentes o a los responsables de la gestión del edificio, ha sido un importante elemento favorable para su desarrollo.

La eficiencia energética tiene inherente una optimización en el gasto relacionado con el consumo de recursos. Por tanto, un edificio inteligente es sinónimo de facturas de electricidad, gas y agua más económicas que en una construcción tradicional.

Otro avance que se ha constatado en cuanto a ahorro de costes con instalaciones domóticas está relacionado con la prevención.

Gracias a una supervisión constante de cualquier instalación conectada a un sistema de control, es posible identificar si algún elemento tiene posibilidades de estropearse o comprobar si está dañado.

Esta supervisión constante permite actuar antes de que algún elemento falle o que incluso afecte a toda la instalación, lo que permite ahorrar permanentemente en el mantenimiento del edificio.

Seguridad en todo momento con instalaciones domóticas

Las instalaciones domóticas se plantearon inicialmente con objetivos de seguridad. La posibilidad de tener sistemas que permitían la vigilancia constante de uno o varios espacios en una vivienda era un avance considerable en este sector.

Hoy en día esa seguridad se ha maximizado a todos los niveles, desde la posibilidad de acceder a la visualización en tiempo real de cualquier espacio vigilado, hasta el hecho de saber si alguien ha entrado sin permiso, controlar que las instalaciones eléctricas funcionen correctamente, detectar cualquier conato de incendio o riesgo de inundación por aumento en los niveles de humedad, etc.

Este avance decisivo en la seguridad de un hogar se traslada al confort en su interior. Hoy en día los sistemas domóticos permiten desde controlar la comida y su estado dentro de un frigorífico hasta programar la temperatura de la vivienda, para que esté a la regulación perfecta cuando haya gente en casa y que no malgaste energía al estar vacía.

Todo ello es perfectamente equiparable a las instalaciones domóticas en edificios inteligentes, tanto en términos de seguridad como también de confort.

Un edificio inteligente disfruta de una vigilancia constante, las 24 horas del día y con múltiples sistemas de supervisión, incluyendo controles de acceso digitales y biométricos si es necesario.

Sus aplicaciones prácticas son infinitas. Por ejemplo, en un hotel nos permite saber si la nevera de una habitación está desprovista de alguno de los elementos que siempre se ofrecen a los huéspedes o, en caso de que vaya a ocuparse próximamente, se puede regular una temperatura óptima para la estancia.

Instalaciones domóticas y su integración con otros sistemas de control

La domótica mantiene un desarrollo paralelo al del software que se aprovecha en sistemas de control, ya que con ellos se puede garantizar un mantenimiento óptimo de cualquier dispositivo.

En Talat contamos con tecnología innovadora que fusiona ingeniería, control y software, para ofrecer soluciones personalizadas y completas a todos los clientes, con las que podemos optimizar el rendimiento de las instalaciones domóticas todo lo posible.

Gracias a esta integración es posible aprovechar nuestros sistemas de control con muchas ventajas, como la posibilidad de recoger datos en tiempo real, simplificar las funciones de gestión para un trabajo colaborativo eficiente y automatizar tareas con las que poder reorientar recursos a trabajos de mayor rendimiento.

Por descontado, las posibilidades potenciales de unas instalaciones domóticas en un edificio inteligente dependen totalmente de las características de la construcción y de los objetivos perseguidos por los responsables de su gestión. Por ese motivo siempre recomendamos un servicio personalizado, con el fin de ofrecer las mejores soluciones acorde a lo que cada proyecto necesita.

Contacta con nosotros para conocer el potencial de la domótica en edificios ya existentes o las posibilidades de su instalación en un proyecto de obra nueva.

Leave a Comment

Rellena este breve formulario para descargar nuestro PDF